Toledo, la ciudad donde el cine se hace realidad
- Víctor Barategui

- 26 mar
- 4 Min. de lectura
Un recorrido por las calles y monumentos que han servido de plató para Hollywood y las grandes series españolas

Toledo no solo es un destino turístico donde ir de excursión y conocer más de la historia de España. Toledo es un escenario vivo. Aquí puedes viajar en el tiempo con tan solo perderte en sus calles. Su arquitectura clásica y su luz han convencido a numerosos directores nacionales e internacionales para transformar Toledo. Esta ciudad ha llegado a ser un cuartel marroquí, un mundo postapocalíptico, o Granada. Pero también se ha interpretado a sí misma, pero no siempre en la actualidad. Toledo tiene la capacidad de ser, delante de una cámara, el lugar que quiera ser.
Hollywood y las estrellas internacionales
Durante décadas, Toledo ha sido una de las ciudades favoritas para las grandes producciones internacionales que buscaban una estética antigua difícil de imitar en un estudio. En 1976, el Hospital de Tavera se llenó de actores famosos para rodar la comedia The Last Remake of Beau Geste (titulada en España como Mi bello legionario). El director Marty Feldman aprovechó el patio de columnas del hospital para simular un cuartel militar de Marruecos. En las imágenes de la época se puede ver a Feldman desfilando por el edificio junto a figuras como Peter Ustinov y Michael York.

Otro rodaje muy recordado por los toledanos es el de La Novena Puerta (1999). El director Roman Polanski eligió Toledo para gran parte de su historia de misterio. Johnny Depp, el protagonista, grabó escenas en la Estación de Tren, que con su estilo antiguo encajaba perfectamente con el tono de la película. El actor pasó días rodando en las calles Lorenzana y Buzones, que en la película parecen un laberinto lleno de peligros.
Como curiosidad, el escritor Arturo Pérez-Reverte contó que se quedó muy impactado cuando vio aparecer a Depp en el set con un aspecto muy informal y fumando, algo que no cuadraba con el personaje serio que él había imaginado en su libro.

El cine español y las series históricas
El cine nacional también ha sabido aprovechar todo lo que Toledo ofrece. Luis Buñuel, que conocía esta ciudad a la perfección, rodó aquí Tristana (1970). La escena de Catherine Deneuve ante el sepulcro del Cardenal Tavera en el Hospital de Tavera es, para muchos expertos y cinéfilos, la imagen más potente que se ha filmado nunca en la ciudad.

Años más tarde, Icíar Bollaín mostró un Toledo mucho más real y cercano en Te doy mis ojos (2003), con escenas en la iglesia de Santo Tomé y en el barrio de la judería.
En cuanto a la televisión, la serie Isabel es el mejor ejemplo de cómo Toledo puede representar el pasado de España. Los espectadores pudieron ver a Michelle Jenner y Rodolfo Sancho, los Reyes Católicos en la ficción, cruzando la plaza de la Catedral rodeados de caballeros y caballos enjaezados. Un dato curioso es que el equipo de la serie utilizó la bajada al Puente de Alcántara para simular la entrada a la ciudad de Granada, demostrando que Toledo puede interpretarse a sí misma pero también a otras grandes ciudades históricas.

Un escenario camaleónico: de Jerusalén al apocalipsis
Lo más espectacular de Toledo es su capacidad para representar lugares que están a miles de kilómetros. Por su parecido físico y espiritual, se la ha llamado a menudo la "Segunda Jerusalén". En la película Proceso a Jesús (1973), se utilizó la Sinagoga del Tránsito para recrear el juicio a Jesucristo, aprovechando que el edificio ya tiene la atmósfera adecuada de la Jerusalén del siglo I. Del mismo modo, en la película La Promesa (2016), la portada del Hospital de Tavera se retocó para parecer una escuela de medicina en Constantinopla.
Incluso el género de terror ha llegado a sus puentes. El rodaje más reciente ha sido el de la serie The Walking Dead: Daryl Dixon (2025). El actor Norman Reedus grabó escenas en el Puente de Alcántara, que fue decorado con coches viejos, hojarasca y muros desgastados para simular una ciudad-fortaleza que resiste al fin del mundo. Ver a figurantes vestidos de zombis por las plazas de San Román y San Clemente atrajo a muchísimos turistas que no querían perderse el despliegue de cámaras y efectos especiales.

Toledo ha demostrado que sus piedras no solo guardan historia, sino que también saben contar ficciones. La ciudad se prepara ahora para dar un paso más con el proyecto de la "Ciudad del Cine", que rehabilitará espacios en el Parque de Polvorines para atraer más rodajes y formación técnica. Sin embargo, más allá de los edificios y las inversiones, lo que hace de Toledo un lugar especial es que conserva un alma que el cine siempre querrá capturar. Sus calles seguirán siendo el escenario donde, cada vez que alguien grita "¡acción!", el pasado y el futuro se vuelven a encontrar.





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